La taberna del mar: Cita

14 junio 2006

Cita

Cita (1994)

¿Y si llego a la estación y no estás?
¿Y si bajo del tren y no veo tu mirada gris?
¿y si me he equivocado, o lo has hecho tú,
y nos estamos esperando a kilómetros de distancia?
¿y si te has matado en un accidente de tráfico
y yo me quedo aquí esperándote en un banco hasta que me echen a la calle?

¿y si les digo que no puedo irme porque tienes que venir,
porque no hay otra forma de que yo me encuentre contigo que esta cita,
que no sé ni tu nombre, ni dónde vives, ni tengo tu teléfono?

¿y si te entendí mal, si confundí la hora o la estación?
¿si confundí la fecha?
¿si me confundí completamente y ni siquiera hubo una cita?

Si bajo y no estás en el andén
¿qué hago?
¿me siento en un banco hasta que acabe el mundo por si vienes?
¿y si viniste ayer?
¿cómo hago para volver a ayer?

10 Comentarios:

Blogger mountain escribió...

Y si miramos hacia adelante?
y si empezamos a olvidar tanta tristeza?
Y si nos unimos en un solo ente?
Y si olvidamos....., aunque sólo sea ese día en que nuestra cita no se cumplió?
Y si intentamos ser felices?
Y si nos encontramos al final?

Quizá entonces haya merecido la pena.....

Un beso

6/14/2006 12:13:00 p. m.  
Anonymous Lobogrino escribió...

Desde la ventanilla del tren te sentí.
Bajando del tren lo primero: tu viva mirada esperándome.
Estabas aquí.
Estoy aquí.
Y si se convierte en tu nombre:
Isidoro. Extraño nombre para extraño encuentro.
Has descabezado mis nervios.
Estamos juntos.
Me abrazas por la cintura, salimos de la estación.
Empieza una historia.
Nuestra historia.
Juntos.

6/14/2006 12:37:00 p. m.  
Anonymous Jorge Espinosa escribió...

Si te haces tantas preguntas y buscas tantas respuestas, nunca podrás vivir plenamente lo que estás viviendo.

Vivamos por lo que tenemos, no por lo que podríamos tener.

6/14/2006 02:28:00 p. m.  
Blogger Dalia escribió...

Mi cuerpo tal vez no llegue
Mi alma siempre está contigo, al igual que mi corazón

6/14/2006 03:15:00 p. m.  
Anonymous El jefe de estación escribió...

Tranquilo, que ahora mismito llega el tren, y en él, todo lo que tú quieras.

6/14/2006 04:15:00 p. m.  
Anonymous cristina escribió...

Si señor, Jorge, esa es la explicación que me trato de dar siempre para calmar mis zozobras y mis ansiedades.... Venga Mountain, y demás, os invito a dar un paseo por el andén.

6/14/2006 05:19:00 p. m.  
Blogger Ana escribió...

Y de repente notas una mano en tu espalda. Te vuelves y le ves, con la mochila al hombro, con una sonrisa cómplice.
Y la gente se queda mirando. En sus ojos se ve el anhelo por un encuentro así. Por alguien esperando ansioso la llegada del tren.
El tren se va, la gente desaparece y la estación de trenes es solo vuestra.

6/15/2006 11:55:00 a. m.  
Blogger Ana desde el Sur del Mundo escribió...

Sentís el pecho comprimido.
La angustia te invade y te perdés:
ni siquiera ya sabés dónde estas.
Luego te da un vuelco en el estómago:
¡Vino y no me vio! ¡Ya se fue!
Pero de golpe lo ves... está viniendo hacia vos
Y la sonrisa te ilumina, no podés evitarlo
¡Te tentás, casi en una carcajada! porque sos un tont@,
porque era imposible equivocarse,
porque él nunca se iría sin buscarte,
porque ya podrás estrecharlo entre tus brazos:
si vos no podías,
el nunca dejaría de encontrarte.

6/15/2006 01:42:00 p. m.  
Anonymous Jorge Espinosa escribió...

¿Y si sólo te he soñado?

Entonces me alegro de haber vivido lo sufiente para que un día, al menos uno, existieras, aunque sólo fuera en mis sueños.

Por si acaso, intentaré seguir soñándote...

Aunque sólamente seas un sueño.

Dicen que a veces se hacen realidad...

6/15/2006 02:23:00 p. m.  
Anonymous Jack Twist Express escribió...

Creo que va siendo hora de abrir la taberna del tren o de la estación, allí donde enjugar las lágrimas de la despedida con un licor espirituoso o celebrar las llegadas de los seres queridos con un buen chocolate con churros, el mar une a todos los que habitan sus riberas y el tren, como dijo alguien, cual cordón umbilical, nos une con sus raíles que conducen nuestras pasiones y sentimientos, allá por donde un tren pasa con su pasajeros, adobando la melancolía de cuantos, viéndolo pasar, sentimos la irresistible tentación de apoltronarnos en sus asientos y llegar doquiera que vaya y, como no, tiene una magnífica estación de la taberna del mar, regentada por dos ilustrados e imaginativos tocayos que, como el tren que pasa fugaz y sin detenerse, nos hace volver la mirada y desearlo para nosotros.

6/19/2006 02:53:00 p. m.  

Publicar un comentario

<< La Taberna del Mar