La taberna del mar: Frágiles

06 septiembre 2006

Frágiles

JacetaniaAhora que no estás aquí,
llevado por otros asuntos,
es nulo tu rastro en el cuarto de estar.
Andarás por ahí explicando lo aprendido.
Espantando los fantasmas que llenaron tu cabeza estos días.
Olvidando por un rato el infierno que pasaste por mí.
Dejando atrás el sufrimiento que aguantaste por ti.

Cuando mi ayuda no sirve
no te puedo ver caer.
Cuando tu castillo comienza a derrumbarse
no puedo entrar en él.
Es difícil encontrar compañeros de camino,
y por eso nos hemos de esforzar
en dejar en la cuneta nuestras obsesiones.
Que un pedrusco no bloquee, por favor,
esta senda,
colgada ligera en el aire,
que seguimos a tumbos.
Pues todo es frágil alrededor,
frágiles las flores, frágiles las piedras,
tan débiles como nosotros, los árboles,
tan ligeras como nosotros, las nubes.
Coge un pedrusco para el muro del castillo,
coge troncos de árboles y refuerza los techos de las estancias,
coge flores, mi amor, y adorna toda la casa,
que la ligereza de las nubes no podrá cubrir el cielo.

14 Comentarios:

Anonymous me has matao escribió...

Pero lo frágil es bello, no lo olvides.
Andar al borde del precipicio, con las manos abiertas como un funambulista, ese es el camino que quiero.

9/06/2006 09:16:00 a. m.  
Blogger El Joven Amaril escribió...

Tu poema me trae a la memoria ese verso de LORCA, de sus últimos sonetos de amor antes de morir: "no me dejes perder lo que he ganado...". Yo también prefiero luchar.
PD: La ocurrencia de sustituir lo del comentario -¿o serán copas llenas?- se merece una copa. Yo, con mucho respeto, la levanto y brindo por vosotros.

9/06/2006 10:31:00 a. m.  
Blogger José L. Serrano escribió...

Pues a ver si te tomas muchas más.
Pero espero que seas mayor de edad, joven amaril.
Brindamos por ti también.

9/06/2006 10:44:00 a. m.  
Blogger Jose M. Zendoia escribió...

Las copas las llenamos entre todos, los taberneros las ponemos en bandeja, y después, quien quiere, va bebiendo hasta emborracharse, para aliviar la fragilidad de la vida.

A vuestra salud.

9/06/2006 01:05:00 p. m.  
Blogger pon escribió...

Me voy a coger una cogorza mortal después de leerte majete.

9/06/2006 01:26:00 p. m.  
Blogger Ana desde el Sur del Mundo escribió...

Como un arquitecto que nos apuntala el alma... gracias José Maria.

Y a vuestra salud!

9/06/2006 04:29:00 p. m.  
Anonymous Bel escribió...

creo que has escrito cosas bonitas, pero este texto es de lo mejor que he leido de verdad.

desarmadita me tienes.

9/07/2006 02:02:00 p. m.  
Blogger José L. Serrano escribió...

opino lo mismo que mi amiga bel

los ultimos versos los he colgado en la pared de mi oficina y todo el mundo se para a leerlos

9/07/2006 02:06:00 p. m.  
Blogger un-angel escribió...

Que te llenen la casa de flores, Zendoia, como tu llenas la mia con tus palabras esta mañana...
Un abrazo.

9/07/2006 02:14:00 p. m.  
Blogger hermes escribió...

No me queda más remedio que tomarme otra copa, despues de leerte ganas me dan de traerte piedras, de troncos para apuntalar tu castillo.

La belleza es efímera y frágil como una copa de cristal tallado.

Te felicito, esto supera lo leido hasta ahora

9/07/2006 04:11:00 p. m.  
Blogger pon escribió...

Creo que ya me lo sé de memoria. Zendoia, Zendoia, Zendoia, Zendoia......
me vas a matar.

9/07/2006 08:19:00 p. m.  
Anonymous setheus escribió...

Muy bueno el texto, interesante...

9/07/2006 09:40:00 p. m.  
Anonymous enero20 escribió...

En todas las relaciones hay que apuntalar los pilares de nuestro casa, son tan frágiles como el equilibrio de un funambulista en el alambre.
Los buenos tiempos a veces son tan leves que desparecen sin darnos cuenta, poco a poco se van resquebrajando las paredes y toda la casa se va quedando pendiente de un hilo, es cuando nos damos cuenta que nuestra casa es tan frágil como una pompa de jabon que al tocar el suelo desaparece.
Antes de que toque fondo hay que soplar con fuerza para que siga manteniendose a flote, cuando apenas te quede aire en los pulmones hay que pedir ayuda y buscar infinitas formas de soplar, porque conseguir uno solo mantenerla en el aire es tarea complicada.
Hay que ir aprendiendo junto al otro a desprender el aire de nuestros pulmones, llevar la misma dirección y una vez hayamos encontrado el camino para respirar sin ahogarnos, viviremos en una burbuja que jamás tocará el suelo, porque sus paredes serán resistentes como el acero.

9/08/2006 02:55:00 p. m.  
Blogger pon escribió...

Hay que ver, Zendo, hay que joderse.

1/29/2008 07:31:00 p. m.  

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