La taberna del mar: Los perros de Pushkar

28 julio 2006

Los perros de Pushkar


Pushkar es una pequeña ciudad perdida del desierto del Rajastán famosa por su lago sagrado y la feria de camellos que se celebra en otoño. Sus casas de colores se derraman alrededor del lago verde y espeso, al que se accede por unas escalinatas (los ghats).

Mi primera tarde en Pushkar fue una pequeña decepción: vi lo mismo que había visto ya en Fátima o Lourdes, demasiado negocio y poco espíritu. Sin embargo, a la mañana siguiente, me desperté hacia las cinco con el ruido de los tambores y campanas de los peregrinos que se acercaban a bañarse al lago al amanecer (en julio amanece hacia las cinco de la mañana en La India). Cogí mis chanclas y salí a dar un paseo. Tuve que pasar por encima del chico de la recepción del hotel, que dormitaba en un camastro interrumpiendo el paso hacia la puerta.

- “Walking?”, me preguntó sonriendo.
- “Yes”, respondí en inglés perfecto, como si hubiese nacido en el mismísimo Soho londinense.

Salí a la calle todavía oscura y un perro flaco que también dormitaba entre la basura comenzó a menear el rabo y se acercó a olisquearme. Me dan pánico los perros así que hice con la boca ese sonido que aprendí de pequeño para espantarlos, pero le debió gustar y comenzó a hacerme alegrías y a saltar a mi alrededor. Me acerqué hacia las escaleras y me descalcé (es signo de respeto caminar descalzo cuando se está a menos de 20 metros de lago, más o menos). El lago es muy pequeño y desde mi sitio podía ver de dónde provenía la algarabía de tambores y campanas: justo enfrente, en el ghat principal, un movimiento de saris y ropas anaranjadas anunciaba el próximo baño ritual. No soy experto en hinduismo pero el ritual del baño consiste fundamentalmente en bañarse. A la salida del sol, los dioses bajan al Ganges o al lago sagrado de Pushkar, por lo que meterse en el agua a esa hora conlleva la proximidad a ellos y la posibilidad de obtener su bendición. Justo en ese momento, una vaca enorme decidió sentarse en el sitio en el que yo había dejado mis chanclas, y no tuve el valor de molestarla, y menos tan cerca del lago sagrado, así que comencé a caminar descalzo junto a la orilla para acercarme a la zona de los rituales. A mi perro se le habían unido dos más, que saltaban encantados y comenzaban a mordisquearme los tobillos. Yo continuaba chasqueando la lengua, lo que parecía hechizarles, así que, para la hora en que llegué al ghat principal, llevaba a mi alrededor una docena de perros flacos que movían el rabo y saltaban y jugueteaban entre ellos. La visión de un turista blanco con una camiseta de Brasil, calvo y con gafas, descalzo y rodeado de perros causó una conmoción en el ghat: todo se detuvo, todas las miradas se concentraron en mí. Entonces se me acercó una señora mayor con un sari amarillo y rosa, me inspeccionó detenidamente y, señalándome los pies, comenzó a reír y a tocar las palmas: se había dado cuenta de que tengo dos dedos de los pies pegados, lo que pareció haber interpretado como un signo de buena suerte. Hizo que me sentara, rodeado de mis perros, y comenzaron a acercarse algunos de los bañistas, que no solo contemplaban mis pies sino que los tocaban y mojaban de agua sagrada. Me pintaron un círculo rojo en la frente.

Vi cosas bellísimas aquel día: una mujer embarazada con un sari mojado medio transparente derramaba agua verde sobre su barriga mientras entonaba algo parecido a “ram ram ram”, una anciana inválida recibía desde lo alto de la escalinata el agua del río que sus hijos y nietos le traían arrodillándose ante ella y mojándole con sus labios los pies, la barriga o la cabeza, dos ancianos se ayudaban a bajar los escalones hacia el agua pastosa, se frotaban de jabón mutuamente, se lavaban los dientes, se secaban el pelo apoyándose el uno en el otro...

Cuando el sol ya estaba alto y amarillo en el horizonte decidí volver. La vaca parecía que había decidido marcharse y mis chanclas ya eran libres al fin. Los perros se levantaron tras de mí y me acompañaron hasta la puerta del hotel.

El somnoliento conserje contempló con estupor cómo volvía de mi excursión: con un cortejo de veinte perros, al que se habían unido dos muchachos que tocaban música con una especie de violín, con mi círculo rojo en la frente, la camiseta de Brasil y las chanclas en la mano, el día en que los perros de Pushkar me convirtieron en un dios.

28 Comentarios:

Blogger Jose M. Zendoia escribió...

Guau, guau !!!

7/28/2006 09:20:00 a. m.  
Anonymous Lobogrino escribió...

Las escarpias como pelos.
Impresionante.
Genial.
Impresionante.
No sé que narices decir.
Genial.
Espero más.
Besos.

7/28/2006 10:50:00 a. m.  
Blogger pon escribió...

"La joya de la corona".
¿Caerán más rubíes?.

7/28/2006 11:10:00 a. m.  
Blogger El Joven Amaril escribió...

¡¡¡¡¡Madre del amor hermoso!!!!!!!

7/28/2006 11:27:00 a. m.  
Blogger mountain escribió...

En la India, nada menos....., nos contarás más cosas verdad?

Has conseguido con tu relato que mentalmente estuviese allí.

Fantástico.

7/28/2006 11:49:00 a. m.  
Blogger Ana escribió...

Los perros tienen un sexto sentido y saben a quien seguir y a quien no. GUAU!!!

7/28/2006 12:05:00 p. m.  
Blogger José L. Serrano escribió...

Me temo que me seguían porque olía a tostadas, jejeje

7/28/2006 12:10:00 p. m.  
Blogger El Joven Amaril escribió...

Es que no hay nada como la autobiografía. Sin darse uno cuenta, en el segundo párrafo, ya estás con el sari puesto. Si a ello le añadimos el talento bien contrastado de José Luis, pues completamos el círculo, como el que llevaba estos días en la frente. Y ya me gustaría a mí haber visto la cara que se le puso a Sharon...pero eso es otro capítulo, me imagino.

7/28/2006 12:29:00 p. m.  
Blogger SOLO MAX escribió...

Que preciosidad... por donde quiera que te muevas, lago o montaña, lo transformas todo.
No me extraña la corte que te rodea... siempre te pasa lo mismo.

7/28/2006 01:09:00 p. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

Me encantan cuando me pasan cosas surrealistas como estas y eleerlas tambien!!!!!

7/28/2006 02:26:00 p. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

Es maravilloso.
Me arrepiento de tener un sueño tan profundo y no haber oido el sonido de los tambores al amanecer para poderlos seguir cual flautista de Hamelin hasta la orilla del lago. Pero, gracias a tu relato es como si hubiera estado allí contigo.
Espero ansioso más relatos del viaje que vivimos para revivirlo de nuevo.

Un abrazo

Juan

7/28/2006 02:49:00 p. m.  
Blogger bellesmen escribió...

Vaya aventuraaa. tan surrealista como bonita! menudo circo de gracia formarias, quien lo hubiera visto jajaja.. Pero que esperar de un lugar como la India!! viajamos para vivir este tipos de cosas.

Me a gustado mucho, me he reido al leerla y todo jajaja!

Otro abrazo a ti tambien...;-)

7/28/2006 02:59:00 p. m.  
Blogger hermes escribió...

José Luis:

Algunos de aquellos perros eran almas reencarnadas por primera o segunda vez, me extraña, como tu, siendo tan observador, no te diste cuenta como habia uno que queria decirte algo, si, aquel que te mordisqueaba el tobillo, si le hubieras prestado atención habrias oido como te decia ...."Oiga, cuénteme algo del Puto Jack Twist " es que hasta aquella tierras han oido algo sobre ese tipo, y ya puedes estar bien seguro de ello, ya que me lo acaba de confirmar mi perro Pelut que lee cada dia conmigo tu blog y no se equivoca nunca.

7/28/2006 03:10:00 p. m.  
Anonymous enero20 escribió...

Como siempre......deplegando tu encanto allá donde vas.

7/28/2006 05:08:00 p. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

Emocionante !!
Espero leer más aventuras..

7/28/2006 05:23:00 p. m.  
Blogger Ana desde el Sur del Mundo escribió...

Cuando leí que andabas en la India, lo primero que pensé fue "¿quién más que él?".
Ahora te leo y lo primero que me digo es "sólo a él"
Porque así son las cosas José Luis, lo que te sucede es porque sos como sos, porque aunque no te conocemos te sentimos... y nadie es la excepción.
Mágico.
Y como los demás, supongo que este es "uno" de tus relatos... seguramente muchas más cosas "veremos" a través de tu mirada.
Oh sí... sólo a José Luis, sólo a vos.

7/29/2006 06:46:00 a. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

envidia me das.. yo creo que no existen casualidades en la vida, asi que realmente algo querian decirte esos perros..premonitorio y maravilloso.
besos,
C

7/29/2006 03:09:00 p. m.  
Blogger un-angel escribió...

...me ha encantado la imagen del chico en el hotel preguntándote con su rostro moreno "Walking?",el imaginar el rio con toda esa gente esperando a coincidir en el agua con el baño del Dios,verte
con tu círculo rojo en la frente, y la vuelta al hotel con un pequeño regimiento de perros famélicos haciéndote la escolta... los perros son muy intuitivos, algo debieron ver ahí... ¿quizás un buen hueso?

7/29/2006 07:13:00 p. m.  
Blogger Mar del Norte escribió...

Que decir?? Enhorabuena..
1beso

7/30/2006 06:53:00 p. m.  
Anonymous la oveja roda de bbm escribió...

Qué decirte, mi amigo, que no fuiste Dios por un día sino que lo eres siempre y lo somos siempre. Según el Hinduísmo,religión, por cierto monteísta y no politeísta como creen algunos, en la que Dios se manifiesta a través de miles de dioses/sas e incluso veneran a las divinidades de otras religiones como propias porque todas son y todo es Krishna bajo nuevos nombres y figuras que ellos denominan avatares, una de las creencias más tolerantes del mundo donde cualquiera puede predicar en sus templos.Ellos piensan que todos somos Dios, ya que todo tiene un principio primero y último llamado "Atman",la chispa divina de la creación que se manifestó en ti en un amanecer (del que tengo envidia sana), principio de vida y curiosamente a través de esos perros que tanto miedo te dan, digo curiosmente porque no creo en la casualidad sino en la causalidad para Jung,por ejemplo, el can es símbolo de aquel que guía al que no ve, abre y defiende en los caminos, mira en el tarot el primer arcano el del Vagabundo o Peregrino(aquel que incia un viaje), le alerta del precipicio, es por tanto lo consciente sobre lo inconsciente. Recuerda como Paul Auster juega con las palabras en inglés incluso DOG=GOD "Tombuctú",a muchos místicos/as Dios se les manifiesta a través de los perros:

"Yo sostenía la cabeza de mi perra, acariciándola a fin de adormercerla.Pero el animal me miró fijamente a los ojos.Al observarla, me di cuenta de que nunca haría un viaje más largo que el que en aquel momento estaba realizando en los ojos del animal.En aquel momento, singular entre todos me fue dado ver el infinito en los ojos de de mi perra y ya tenía edad suficiente para darme cuenta de ello.Aquellos ojos eran tan profundos,desconcertantes e inaccesibles como un cielo nocturno.Al mismo tiempo poseía la clara conciencia, por lo demás misteriosa, de que una corriente de agua fluía en mí.La escuchaba en mis oídos, y no obstante resonaba en mi pecho...Al mismo tiempo comprendía qué era Dios:"Mi madre es el agua.Ella está en mí y yo estoy en esta agua"
Meinrad Craighead "Hilanderas de Sabiduría" Luciérnaga, págs.32-33.

Estos elementos se manifestaron ante ti, sol,agua y perros y tu propia divinidad y yo me río como el pequeño Krishna cuando se manifiesta como niño travieso que se come las golosinas en la alacena de la madres indias. Ya te dije una vez que Dios no es una creencia sino una experiencia.Lo inefable..que tus mismas chanclas cumplieron su función cual alfombra mágica de vivir tu propia divinidad. Namasté.
Paz y felicidad para todos.Cantaré el mantra de Rama para que tu semana y retorno sea muy feliz..
La oveja rosa que después de lo que me dijiste me siento como el zorro, ya llevo una antifaz. jijiji...

7/31/2006 11:03:00 a. m.  
Anonymous Bel escribió...

encantador de serpientes... y ahora de perros! lo que nos faltaba Jose!!!

Impresionante el relato de verdad, parece que en un momento tb estaba alli... las culturas, la diversidad de las culturas, ser observador directo te hace valorar y entender más al ser humano.
gracias ovejarosa por contarnos el significado del agua, de los perros y la luz.
Abrazos a todos

8/01/2006 02:18:00 p. m.  
Blogger Medeo Mandarino escribió...

Me uno al coro de animales sabios...
Qué emoción.

8/01/2006 06:31:00 p. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

Además de descalzarse, también es señal de respeto no hacer fotos del lago sagrado. Así nos lo hicieron saber hace un mes cuando estuve allí. En fin, supongo que tener los dedos pegados lo compensa ;-)

8/03/2006 01:56:00 p. m.  
Blogger José L. Serrano escribió...

mucho me temo que las personas que rondan al turista despistado advirtiendole "no está permitido hacer fotos" suelen permitirselo "a cambio de una donación".

que pena, cuando el dinero entra por la puerta la fe se va por la ventana.

8/03/2006 02:00:00 p. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

hay varias deidades del panteón hindú que enseñan dedos apretados o los cuatro dedos, en las manos o en los pais. Como Ganesh o Shiva. Mas o menos significa que mantienen juntos a los que va a liberar. Es un signo espiritual.

Como te seguían un montón de perros.... normalmente los perros en la India son un poco pasotas. En fin, ya sabes que allí estas cosas.... jeje.

saludos,

8/04/2006 05:08:00 a. m.  
Blogger José L. Serrano escribió...

echadle un vistazo al video para que os hagais idea del "ambientillo"

Video de Pushkar

8/24/2006 10:14:00 a. m.  
Anonymous Wendyskei escribió...

Vaya he llegado a su blog de casulidad y no podido evitar emocionarme ante la visión de la experiencia que vivió. Ojalá que en los días que compatiré con las gentes de las tierras de Shiva, Parvati, el Ganges y el Taj Mahal ...sean tan memorables como los que ud vivió por allí. Un Saludo desde Canarias y ya nos leemos a la vuelta de mi aventura hindú y nepalí :D byee

8/25/2006 12:19:00 p. m.  
Anonymous unicorniodeoro escribió...

Que bueno ha estado, me has recordado muchos momentos y muchas anécdotas, yo he comenzado ha escribir un blog te lo indico por si te apetece visitarlo.

Un beso.
lasbotasdelassieteleguas.blogspot.com

3/01/2007 04:16:00 p. m.  

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