La taberna del mar: Otra vuelta

30 noviembre 2007

Otra vuelta


Ahora –¿pero qué significa ahora, si el tiempo no consigue atrapar nada ni al tercer intento?–, ahora ya no tengo excusas en las libretas hipotéticas ni en los cuadernos virtuales, sino nada más que un miedo escénico a mancillar infructuosamente estas hojas envueltas entre tapas enigmáticas y atadas con arandelas de cuerda y pegadas con cola de encuadernar. Ahora, al igual que en anteriores escenas o que en futuros actos en los que deje la mano fluir a través de las cuartillas, aparece como un milagro en este cristal en el que sólo alcanzo a ver reflejadas las maletas verdes y rojas de otros pasajeros que regresan a casa, como un milagro a través de este vidrio más opaco que transparente, la luna menguante en medio de la negrura de horizontes imperceptibles y el vago recuerdo de un mojito trasnochado. Sigue el fluir de las cosas, de los satélites, de las ruedas sobre los raíles, pero ya estábamos allí entonces, agradecidos, desde la primera intentona, y allí permanecemos, a este lado de los mares y al otro lado de las palabras. Así que vuelvo a sacar mi vieja y pequeña libretilla azul de cartón barato, la que siempre llevo en el bolsillo interior de la chaqueta, y me pongo a garabatear estas letras que circulan solas por los carriles de las hojas, antes de que ningún otro las escriba. Y si me gustan, las pasaré a limpio con buena letra, cuando el tiempo se vuelva a detener un poquito, cuando gire hacia atrás, dé otra pequeña vuelta y yo vuelva a veros como ayer, como ahora.

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5 Comentarios:

Blogger José L. Serrano escribió...

y nosotros esperándote embobados mirando y ladrando hacia la luna como los perros abandonados

11/30/2007 08:55:00 a. m.  
Blogger pon escribió...

Delante de un mojito y unos licores cuando el tiempo se detenga otro poco; hasta entonces esperaremos.

11/30/2007 02:12:00 p. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

Ahora que no estás, que ya no hay mojitos ni licores encima de la mesa, ahora que las voces han dado paso al silencio y que la pena trae de la mano a la tristeza.
Ahora que el recuerdo nos parece un regalo y miramos el reloj en busca de las horas compartidas.
Ahora que saldremos a buscar el mar pero solo te tendremos “al otro lado de las palabras” porque pasará tiempo hasta que vuelvas a llamar a nuestras puertas.
Ahora que “no limpiaremos el polvo de la memoria” .
Ahora que los adverbios de tiempo nos juegan malas pasadas: anteayer, mañana, después, entonces, anoche, tarde,…… porque quisiéramos que ayer siempre fuese hoy.
Pero hoy ya no es ayer, es después.
Ahora llega la noche y el silencio nos duerme con la esperanza de soñar que te subas al tren y vuelvas a casa para poder recuperar el tiempo perdido.
Estaremos esperando en el andén.

11/30/2007 10:24:00 p. m.  
Blogger Rosa escribió...

Donde quiera que vayas, que siempre te acompañe en el bolsillo de tu chaqueta esa libretilla azul; para que ningún sentimiento se quede vagando sin que lo puedas atrapar entre un lapiz y unas hojas.

Y que siempre puedas compartir con nosotros esas letras.

12/02/2007 03:25:00 a. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

Benditas hojas..
.. El milagro, la amistad y el placer.
Y todo a pesar de que no me vieras.

Me muero por tus letras (y disfruto del placer de conocerte)

12/05/2007 01:39:00 p. m.  

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